Algún día, Octubre

Octubre ya se está yendo y tú con él.

Estos días he estado en medio de maletas, de ropa, de notas, de reservas del hotel al que fuimos hace poco más de un mes… Y todo me ha revuelto sentimientos, pero mi desahogo ha sido entrar aquí para escribir y leer y releer lo mismo una y otra vez, hasta que me he dado cuenta de que a finales de julio ya sabía qué era lo que quería pero nunca fui consciente.

Me he dado cuenta de que siempre quise alguien que dijera lo que sintiera, que se abriera, que supiera prometer y cumplir, que mirara más allá, que rompiera fronteras. Alguien que supiera utilizar la verdad, y no dijera verdades a medias. Que supiera amar y ser amado. Que fuera capaz de sonreír de verdad en los malos días y que creciera ante las adversidades. Alguien que luchara por lo que quisiera, que apreciara, que respetara. Quería alguien valiente.

De la misma manera que sentía que las cartas que enviaba eran invisibles, daba igual si tenían un destinatario o no, el resultado iba a ser siempre el mismo. Ahora se tecleaba en luz roja y se escuchaba en azul, mientras la vida daba vueltas alrededor de la verde.

Sigo sin entender nada, pero creo que ya me da igual entenderlo. Es tan simple como si quisieras estar, estarías. No hay más. Y a pesar de haber tenido tu presencia, no siempre ha estado tu corazón. Así que vete. Huye. Lo aguanté una vez y lo estoy haciendo otra. No vas romperme. Dispara. Vamos. Apunta al alma si quieres.

Tenías razón, no nacimos para estar juntos pero ya no me asusta. Me gustaría pensar que hubiera sido feliz si hubiera seguido en un eterno otoño aunque es algo que ya jamás sabré, pero lo que sí sé es que seré feliz cuando pase a invierno, primavera, verano. Ayer mismo ya lo vi. Vi una pequeñísima parte del mundo que me espera.

Y a pesar de que este Octubre me ha decepcionado, de una manera que jamás me habían decepcionado hasta ahora, te perdono. Confié, pero no voy a decir que confié demasiado, porque confiar es de valientes y perdonar es para mí. Así que te dejo ir. Siendo honesta, para no saber qué era lo que queríamos y haber sido tan jóvenes, lo hemos pasado realmente bien. Busquémonos a nosotros mismos por separado. Siempre supe que estabas perdido. Encuéntrate.

Algún día, Octubre. Algún día dejarás de ser un recuerdo triste y solamente te recordaré con cariño. Ese día cada vez está más cerca. Algún día nos encontraremos y nos preguntaremos qué ha sido lo que nos ha deparado la vida. Quién sabe, quizá algún día nos sentamos, sacamos aquel álbum de fotos, y lo vemos, riéndonos juntos. Ya procuraré vivir muchísimas cosas, así, para cuando llegue, algún día tendré muchísimas cosas que contarte.

Haz  clic en Algún día, Octubre para escuchar esta entrada

 

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s